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Dominicans Of The World: Osvaldo Nadal

De República Dominicana para el mundo

Osvaldo Nadal es un joven dominicano que decidió salir de la zona de confort para perseguir un sueño. Le tomó alrededor de un año prepararse para la aventura que inició hace 10 meses en la cual busca prepararse en temas de agricultura ecológica, orgánica y sostenible para cuando finalice y regrese a República Dominicana establecer una organización sin fines de lucro enfocada en darle sin costo alguno a la población de clase baja, y a todo aquel que así lo quiera, todas las herramientas necesarias para ser personas autosuficientes, sostenibles y sustentables en lo que se refiere a los temas de cultivo y la cosecha de sus alimentos, producción de energía eléctrica y renovable, almacenaje seguro de agua y educación básica, buscando erradicar el analfabetismo a nivel nacional.

T: ¿A qué te dedicabas en Repúlica Dominicana antes de irte? 

O: Antes de salir de Rep. Dom. desempeñaba el rol de Vicepresidente en Talleres Nadal, una empresa familiar, y la primera del país en su área, especializada en la reparación y reconstrucción de todo tipo de motores de combustión interna y metal mecánica, con 68 años de experiencia en el mercado. A esta le dedicaba 9 horas todos los días de la semana junto a mi familia y un gran equipo. La otra parte de mi tiempo la dedicaba a nutrir la mente buscando inspiración, leyendo libros, artículos de interés personal, meditando, socializando y durmiendo.

T: ¿De dónde te salió la idea de dejarlo todo en Rep. Dom. para buscar el sueño de acabar con el hambre mundial? 

O: Desde que tengo uso de razón recuerdo siempre ver National Geographic, Discovery Channel y History Channel con mi padre, aprendiendo sobre lo que existe más allá de nuestra bella isla. Recuerdo que alrededor de los 13 años algo en mi interior me gritaba que yo no estaba destinado a tener una vida convencional. Gracias a mi sed por nuevos conocimientos y esa curiosidad que me caracteriza, hace unos 8 años atrás, mientras perseguía mi título de ingeniero industrial en la universidad, encontré unos documentales de un movimiento llamado Zeitgeist. La meta de Zeitgeist es aplicar el método científico para solucionar todos los problemas de la humanidad. Estos documentales dieron inicio a un despertar de conciencia en mí y me introdujeron a un mundo lleno de posibilidades para un mejor futuro para el planeta y todos y todas los que habitamos en él; marcando mi vida y cambiando mí forma de pensar por siempre. Buscando y rebuscando, un día tropecé con un sistema de agricultura orgánica y sostenible que no conocía, el cual me hizo pensar que sería una excelente solución para eliminar el hambre mundial, y es en ese momento que nació mi sueño. Esa idea duró años dando vueltas en mi cabeza.

En el 2013, meses después de terminar la relación amorosa más larga que he tenido hasta el día de hoy y sintiendo un vacio enorme en mi interior, hice un viaje solo por Europa y el mediterráneo que despertó en mí el deseo de viajar sin parar. Luego de regresar a Rep. Dom. comencé a pensar cómo podría unir estos dos deseos de acabar con el hambre mundial y de viajar por el mundo por largo tiempo con la mínima cantidad de dinero posible. A mediados de 2014 ya lo tenía todo planificado; viajaría por el mundo como mochilero, pidiendo aventones en la carretera para transportarme, con una casa de campaña para dormir donde deseara. Usaría Couchsurfing para conocer las diferentes culturas y las tradiciones de los países que visitara de la mano de locales amantes de las aventuras, la naturaleza y los viajes. Haría WWOOFing para aprender diferentes métodos de agricultura orgánica y sostenible alrededor del mundo. Haría las diligencias para ser marino mercante y así poder trasladarme entre países separados por océanos mediante aventones y trabajos que conseguiría en cualquier tipo de embarcación marina, obteniendo así una posible entrada económica.

T: ¿Cuánto tiempo lo planificaste y cómo te preparaste? 

O: Duré alrededor de un año planificando cómo lo haría, buscando inspiración y ejemplos de personas que actualmente viajan de una manera similar a la mía, leyendo artículos y libros de viajeros expertos en el área de viajar ligero y económico, preguntando en foros de Internet cada cosa que se me ocurriera sobre este estilo de vida, informaciones que me sirvieron y aun me sirven inmensamente. Me tomó más o menos 8 meses prepararme psicológica, económica y emocionalmente para lo que sería la aventura de mi vida lejos de todo lo que conocía, comprando las cosas que entendía serían necesarias para mi viaje y ahorrando lo que consideraba suficiente para poder sostenerme unos buenos meses.

T: ¿Tengo entendido que tienes contemplado una travesía de unos 5 años. Qué retos esto implica a nivel legal, profesional y personal? 

O: A nivel legal, el reto más grande son las visas que necesito para poder entrar en algunos países, ya que el pasaporte Dominicano no es muy "popular"... Otro reto legal es conseguir una entrada económica en países que exigen visa de trabajo a extranjeros para poder así tener una entrada económica fija y segura. A nivel profesional, espero encontrar formas de aplicar mis conocimientos de ingeniería para aportar al área de agricultura orgánica y sostenible, donde hay tanto potencial de crecimiento. Los retos personales son varios. El más grande creo que es el hecho de estar separado de mi familia, mis seres queridos, mi isla querida, mis amigos y mi perra Arya por un período de tiempo indefinido. En relación a la duración de 5 años en esta travesía, todo parece indicar que se tomará más tiempo de lo anteriormente contemplado, ya que esta forma de viajar tiene divertidos imprevistos :).

T: ¿Hace 8 meses que saliste de RD, cómo ha sido tu travesía y qué te falta por recorrer? 

O: No creo poder resumir mi travesía en pocas palabras, pero si algo le sobra, es magia. En esta aventura he conocido personas maravillosas de todas las partes del mundo, y gracias a esto hoy tengo nuevas familias, amistades y nuevos hogares en cada rincón del planeta. Cada día empieza con una sonrisa enorme que proviene de la satisfacción personal de tener la suerte de estar haciendo lo que todo el mundo debería hacer, perseguir sus sueños. No siempre ha sido fácil ya que me ha tocado vivir en carne propia lo que viven personas con menor libertad financiera a la mía, diferente a la que estaba acostumbrado cuando vivía en RD. Esto me hace sentir muy agradecido con la vida que me tocó, pues no todos corren la misma suerte. Estas vivencias han desarrollado mis niveles de empatía y han hecho de mi una persona más humilde y empática. Ya sé que es dormir en el suelo con mi casa de campaña por más de un mes, iluminado por belleza de la luna y las estrellas en una finca orgánica en Hawaii, levantándome a las 5 de la madrugada cuando canta el gallo para ir a trabajar la tierra y aprender agricultura con una sonrisa en la cara. Ya sé a qué se refiere el dominicano en el campo cuando habla de "doblar el lomo". Ya sé el trabajo, la dedicación y el esfuerzo que conlleva sembrar distintos alimentos para luego cosecharlos; cosas que como la mayoría de nosotros nunca vive ni experimenta, no sabe lo que implican. He desarrollado un amor ciego por la vida, la paz, la naturaleza y la tierra que no parece tener límite de crecimiento. He aprendido que existe un lenguaje universal; el de la sonrisa sincera. Ya sé qué es lavar tu ropa a mano, esperar horas para conseguir un aventón de un desconocido amable que solo busca ayudarte. Navegar el océano Pacífico desde California hasta Hawaii, lo que se siente cuando otro ser humano te extiende la mano para ayudarte desinteresadamente con el fin de que alcances tus metas. Ya sé la satisfacción que se siente al regalar mi tiempo para trabajar como voluntario en una organización humanitaria, reconstruyendo edificaciones y ayudando a personas en áreas devastadas por desastres naturales, pegando blocks, mezclando cemento, doblando varillas de acero, cargando sacos de arena y sudando en cantidades inimaginables. Esta travesía me ha enseñado que definitivamente hay más personas buenas que malas en este mundo y que ayudar es un instinto innato de la naturaleza humana. Que todos quieren aportar y ayudar en sentido general, pero que a la hora de hacer algo al respecto son pocos los que se atreven a tomar acción por el famoso “¿qué dirán o pensarán de mi?”... Si, mis ojos han visto paisajes y bellezas que solo veía antes en revistas y programas de televisión. Pero no ha sido fácil, pues en ocasiones me he visto forzado a desarrollar mis niveles de paciencia y tolerancia gracias a procesos burocráticos que a mi entender con tanta tecnología y tanto avance, toman más tiempo de lo necesario. No ha sido tan fácil como pensaba conseguir aventones en embarcaciones para viajar de un país a otro y tener que recurrir a comprar boletos aéreos, rompiendo mis planes para llegar a mis destinos y evitar problemas legales. No ha sido fácil enfrentar procesos virales y de dolor físico sólo, sin la compañía de otro ser humano que esté sentimental y emocionalmente conectado a mí. Lo que sí ha sido suma y extremadamente fácil, es recibir siempre ese apoyo incondicional de aquellos que sobre todas las cosas quieren lo mejor para mí y sentirme agradecido por todo lo que he aprendido a pesar de todos los tropiezos. Gracias a ellos me he mantenido firme en mi camino sabiendo que todo lo puedo. En cuanto a lo que me falta por recorrer, pues eso solo lo sabe Dios, ya que nadie sabe qué pasará mañana. Si de mí dependiera totalmente, diría que me falta un mundo por recorrer y que una vida no me alcanzaría, ya que quiero probarlo TODO. Quiero recorrer el mundo entero, visitar los 196 países actualmente reconocidos por la ONU, y hasta los que no. Quiero aprender sobre los mejores y más eficientes métodos de agricultura ecológica, orgánica y sostenible. Quiero ayudar a formar un mundo donde no exista la guerra, donde la religión no nos separe, donde abunde el amor y la paz, donde no existan fronteras entre países, donde haya igualdad entre todos nosotros, donde el dinero, la avaricia, la corrupción y la maldad no existan. Quiero vivir un tiempo con culturas indígenas que no tienen acceso al mundo moderno que conocemos. Quiero volar un avión y tirarme de paracaídas, perderme en la selva amazónica, bucear con delfines y tiburones, hacer kayaking en ríos peligrosos, manejar un vehículo a más de 300 kilómetros por hora, esquiar en la nieve, explorar el safari Africano, lo quiero TODO. Lo quiero TODO.

T: ¿Cómo te has manejado con el tema de migración?

O: Pasé los primeros cuatro meses y medio de mi viaje en territorio estadounidense gracias a una visa de entrada múltiple válida por 10 años de la cual he tenido la dicha y el privilegio de venir gozando desde que era niño. Gracias a ella estuve cuatro meses y medio entre USA y Hawaii. Ahora mismo estoy en Filipinas, país para el cual los Dominicano no necesitamos visa para entrar, por lo menos por los primeros treinta días. Aquí tengo ya dos meses y medio y he extendido mi visa ya dos veces, lo cual he realizado mediante procesos burocráticos sumamente fáciles, rápidos y eficaces para mi sorpresa. Actualmente estoy recopilando documentos para aplicar a la visa Australiana.

T: ¿Quiénes te han apoyado? 

O: He encontrado apoyo literalmente en todo el que me conoce, sin temor a exagerar. Desde unas cuantas palabras motivadoras provenientes de seres queridos, amigos y extraños, hasta llamadas inesperadas y alentadoras. Consejos invalorables, en su mayoría de personas con muchas canas que apenas me conocen. Hospedajes de último momento de mano de viajeros, aventureros y amantes de la vida que conozco ese mismo día. Aportes económicos de extraños que me ofrecen aventones en la carretera. Pero sobre todo de mi familia, esos ángeles de carne y hueso que la vida me regalado y que siempre estarán ahí para apoyarme y motivarme incondicionalmente sin importar que.

T: ¿Cuál es tu meta luego de terminar esta travesía? 

O: Mi meta está compuesta en dos partes. Una vez tenga todo el conocimiento que creo necesitar sobre todo lo concerniente al área de agricultura ecológica, orgánica y sostenible y sacie mi curiosidad y sed por conocer otras culturas, tradiciones y países, la primera meta es volver a RD y establecer una organización sin fines de lucro enfocada en darle sin costo alguno a la población de clase baja, y a todo aquel que así lo quiera, todas las herramientas necesarias para ser personas autosuficientes, sostenibles y sustentables en lo que se refiere a los temas de cultivo y la cosecha de sus alimentos, producción de energía eléctrica y renovable, almacenaje seguro de agua y educación básica, buscando erradicar el analfabetismo a nivel nacional. Esto con el fin de ayudar a acabar con el hambre y la falta de educación en el país, entre otras cosas ya mencionadas. Con el paso del tiempo, la meta es expandir esa organización por todo el Caribe y luego el resto del mundo. La otra parte de mi meta es dedicarme a explotar el potencial del negocio familiar, desarrollándolo y expandiéndolo mientras lo introduzco al siglo 21.

T: ¿Qué es lo que más te ha impactado en todos estos meses fuera de casa? 

O: Sin temor a equivocarme, lo que más me ha impactado en todo este tiempo lejos de casa es la facilidad con que los seres humanos que han tocado mi vida de una manera u otra, dejan su huella en mí. Han sido tantas las personas que he conocido, los abrazos intercambiados y los sentimientos compartidos que aún me asombra mi capacidad de sorprenderme ante la bondad que tenemos como personas. Cuánta gente linda habita en esta tierra. Me ha impactado el hecho de que a pesar de que hay tanta gente en contra del sistema político mundial y de cómo las cosas se manejan, son muy pocos los que se atreven a alzar su voz y a protestar en contra de las injusticias llevadas a cabo por intereses económicos.

 T: ¿Cómo te mantienes económicamente?

O: En pocas palabras, haciendo malabares con lo poco que me queda de los ahorros que tengo. Hasta he tenido que pedir prestado y pronto tendré que trabajar para recapitalizar y poder seguir en la misión. No ha sido fácil. Por suerte este tipo de viaje no implica muchos gastos, pues la estadía es gratis cuando haces Couchsurfing y ahí solo tengo que gastar en comida y transporte, que en mi caso es transporte público y comiendo en comedores económicos, probando así el autentico sabor local de la cultura en la que me encuentre. La estadía y la comida están incluidas cuando haces WWOOFing. Los únicos gastos fijos que tengo son el de mi celular para telecomunicaciones e internet, que en promedio vienen siendo algunos USD$40 al mes; comida, agua y transporte que promedian unos USD$9 al día y eso es todo lo fijo. Aparte de eso incurro en otros gastos personales y necesarios como pasta de diente, desodorante, shampoo, jabón, etc. De vez en cuando hago alguno que otro desarreglo alimenticio y gasto más de lo necesario para darle un gustico gourmet al paladar y recordar la buena vida que dejé atrás en RD, ya que como dice mi madre, por la boca muere el pez. Otros desarreglos incluyen excursiones que aprovecho para conocer sitios nuevos y tener aventuras para contar, salidas casuales y sociales con otros viajeros y anfitriones que incluyen una, dos, tres, o seis cervezas. Buscaré formas para seguirme manteniendo y pagaré mis deudas cuando mi situación mejore al encontrarme en países desarrollados donde pueda trabajar legalmente para comenzar de nuevo el ahorro y así seguir la travesía.

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